¿Existen realmente los problemas?
Claves para superar los problemas en tu vida
Todos tenemos libre albedrío para decidir en nuestra vida que es para nosotros un "problema" y que no. Lo que podría ser un problema para mí, a lo mejor para otra persona no lo es y al contrario. Lo que para una persona que vive en el polo norte podría ser un problema, a lo mejor para mí que vivo en el sur de España no lo es; lo que podría ser un problema para alguien que vive en el desierto, a lo mejor para mí no lo es, y viceversa; por tanto, no hay una verdad absoluta sobre que es un problema y que no.
Es muy importante que a lo que consideremos problemas no lo califiquemos como problemas porque con esto lo que estamos haciendo es magnificarlos, darle poder, darle más importancia aún.
Un truco que me enseñaron para no darle poder a los problemas con mi problema, era calificarlo como apariencias o simplemente situación.
Ciertamente lo que nosotros llamamos problemas no son la VERDAD de las cosas, son calificaciones que nosotros libremente les vamos dando, puede que sea apariencia de problema pero a lo mejor observándolo desde otro punto de vista deja de serlo o se minimiza. Y lo calificamos como apariencia porque no es la verdad de la situación, es únicamente nuestra verdad de la situación, que es el producto de lo que pensamos y sentimos, y como no todas las personas vemos por los mismos ojos, no todas las personas pensamos y sentimos igual.
Lo que para nosotros puede ser una apariencia de problema hoy, a lo mejor mañana deja de serlo o es en menor cantidad; pero eso sólo tenemos el poder de decidirlo nosotros, ni nuestra madre, ni nuestra hija, ni nuestro vecino, ni nuestra jefa, tiene la capacidad de decidir que es para nosotros una apariencia de problema, eso es una decisión libre e individual.
En este proceso es realmente importante asimilar que todo problema pasará por que es una apariencia, y una apariencia no puede permanecer por que es vacío, es producto de nuestra mente, y este es el motivo por el que no todas las personas consideramos un problema a lo mismo, a lo mejor para una persona la misma situación, y en las mismas condiciones, es un problema y para otra no, por tanto son apariencias, no son la verdad absoluta de las situaciones, no son permanentes, son pasajeras.
Por todo esto, el correcto esfuerzo hay que hacerlo para tomarnos nuestro tiempo, y observar las situaciones que nos sucedan desde un polo distinto al que nos hace sufrir, que en la inmensa mayoría de los casos es el polo negativo.
Por Ley de POLARIDAD todo tiene dos polos: alto-bajo, frío-calor, lejos-cerca, positivo-negativo, etc. Tenemos la absoluta libertad de observar las situaciones que nos sucedan desde el polo que queramos.
Debemos corregir los arquetipos mentales negativos que tengamos en nuestra mente y que están CAUSANDO que veamos las situaciones de forma negativa y por tanto las consideremos problemas, si hacemos esto y lo conseguimos, estaremos eliminando de nuestra vida mucha angustia y sufrimiento.
Si con nuestra mente pensamos y sentimos que una tal situación es un problema lo que estamos haciendo es magnificar eso que nos CAUSA angustia. Tenemos que saber que se puede vivir perfectamente sin lo que solemos llamar problemas, porque al igual que decidimos que haya un problema podemos decidir centrar nuestra atención en la lado positivo de la situación que es el que la mayoría de las veces solemos olvidar, y ese lado positivo es el que nos va a llevar a eso que solemos llamar solución.
Si pensamos, sentimos y hablamos con la palabra problema por Ley de VIBRACIÓN, lo que estamos haciendo es atraer el lado negativo de esa situación a nuestra vida, y eso es lo que nos va a provocar angustia y sufrimiento.
Tenemos que asimilar que en la vida no hay problemas, sólo situaciones, y cada uno de nosotros libremente y a nivel individual, vamos a decidir a cuál de esas situaciones le va a permitir que le CAUSE sufrimiento, y a cual no.
Sólo nosotros podemos saber qué nos está angustiando en nuestra mente, y sólo nosotros tenemos el poder de quitarle el poder a esa situación que nos está provocando sufrimiento y no aceptarla en nuestra vida, no aceptarla en nuestra mente, en nuestros pensamientos, en nuestras acciones y en nuestra palabra.
Si afirmamos con sentimiento Tengo un problema lo que estamos haciendo es decretándolo, dándole energía y poder a esa palabra, y eso nos va a provocar sufrimiento en nuestras vidas. En muchas ocasiones hasta presumimos de esa situación diciendo Mira qué problema tengo y esto es altamente perjudicial y negativo para nosotros. Por todo esto acostumbrémonos a calificar las situaciones que nos pasen en nuestra vida como apariencias de problemas o simplemente como situaciones.
Para ayudarnos a ver el lado positivo de una situación que no nos guste, o nos haga sufrir, podemos decir:
- BENDIGO EL BIEN DE ESTA SITUACIÓN, LO DECLARO Y LO QUIERO VER
- TODO MAL TIENE UN BIEN OCULTO, YO DECRETO EL BIEN DE ESTA SITUACIÓN, LO DECLARO Y LO QUIERO VER.
De todo lo anteriormente dicho se desprende el dicho popular que dice: No hay mal que por bien no venga, también podemos decir esto, para ayudarnos a ver el lado positivo de la situación que estemos viviendo.
Para eliminar aquellos conceptos que queramos que dejen de ser un problema le vamos a decir con fuerza y fe a toda aquella situación que queramos dejar de calificar como problema en nuestra vida:
- NO LO ACEPTO, TE QUITO PODER.
Otros artículos que te pueden interesar:
Noticias relacionadas
Y además...

1 Comentario en "¿Existen realmente los problemas?"
¡Cargando los comentarios!
excelente!!!
Escribe tu comentario en "¿Existen realmente los problemas?"