La inteligencia emocional en la empresa

La inteligencia emocional está vinculada a las aptitudes que implican habilidad a la hora de gestionar y regular las emociones en uno mismo y en los demás, las que a su vez pronostican un rendimiento superior en el entorno laboral.

La inteligencia emocional no sólo influye en el ámbito personal o privativo sino que en el mundo de las relaciones profesionales, su puesta en práctica puede reportar a la empresa innumerables beneficios.

La inteligencia emocional es capaz de gestionar y regular las emociones, tanto individualmente como en los demás, lo que puede ayudar en nuestro entorno laboral a la hora de alcanzar una mayor productividad y alcanzar un mayor rendimiento socioprofesional.

Los últimos descubrimientos ponen de manifiesto que la inteligencia emocional es el factor de éxito más importante en cualquier carrera, incluso más que el (ya denostado) Coeficiente Intelectual. De hecho, diversos analistas señalan que la inteligencia emocional es responsable de casi el 90 por ciento del éxito de los líderes empresariales.

El líder déspota ha pasado a mejor vida porque se ha demostrado su ineficacia. Las empresas actuales necesitan directivos capaces de estimular, generar confianza y servir de ejemplo a sus empleados. Y estas habilidades se logran con un gran manejo de las competencias emocionales básicas y mínimas. No se trata de conseguir que el trabajador sea únicamente eficiente sino que además sea humano, sepa relacionarse y contagie de buenas vibraciones a los demás. Por todo ello, conservar a este valioso empleado se convierte en un punto crítico, desde el punto de vista del liderazgo empresarial, siendo aquí donde la inteligencia emocional hace su papel, como ninguna otra disciplina.

La inteligencia emocional ayudará al gerente a estimular y mejorar las relaciones del empleado dentro y fuera de su empresa. La calidad de la relación entre el empleado y su supervisor directo, su jefe, es muy importante a la hora de conseguir no sólo su propia rentabilidad sino la de todos sus compañeros en el entorno de trabajo.

Por todo ello, la inteligencia emocional mejora la comunicación, el trabajador se siente más integrado, más pleno y con mayor calidad de vida, aumenta su motivación, sus relaciones personales mejoran, se implica más en su trabajo, se vuelve más responsable y autónomo lo que redunda en un mejor clima laboral; también aumenta su eficacia y eficiencia, los procesos de cambio y de mejora continua se agilizan, también mejoran las relaciones con los clientes y por supuesto, al final, aumenta la rentabilidad de la empresa.


1 Comentario en "La inteligencia emocional en la empresa"

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ARNULFO ...

es muy interesante para la vida diaria de las personas.

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11 de jun, 2014 - 01:23:20

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